¿JPEG, PNG o WebP? Elige el formato según el uso
No hay un formato ideal para todas las imágenes. Un producto con fondo transparente, una foto de viaje y una captura con texto pequeño tienen necesidades distintas. Decide qué detalles deben conservarse antes de reducir el archivo.
Un punto de partida según la tarea
JPEG es habitual en fotografías, normalmente comprime con pérdida y no conserva la transparencia alfa. PNG sirve para transparencia y detalle sin pérdida. WebP admite modos con y sin pérdida, además de transparencia. El programa que reciba el archivo también debe admitir el formato elegido.
Referencias: MDN — Image File Type and Format Guide · Google for Developers — WebP
Dimensiones no significa tamaño de archivo
1600 × 1000 describe una cuadrícula de píxeles; 450 KiB describe la cantidad de datos guardados. Reducir las dimensiones elimina píxeles, mientras que la compresión cambia cómo se almacenan. 2 imágenes con las mismas dimensiones pueden ocupar tamaños distintos.
Para una zona pequeña de pantalla, empieza con dimensiones adecuadas. Para imprimir, relaciona los píxeles con el tamaño previsto: 1800 píxeles a 300 píxeles por pulgada dan un ancho teórico de 6 pulgadas. Es un cálculo de densidad, no una garantía de calidad de la impresora o del original.
Qué recupera una conversión y qué no
Convertir JPEG a PNG no recupera detalles ya perdidos. Pasar una imagen transparente a JPEG exige sustituir la transparencia por un fondo. Conserva el original y examina el resultado, no solo la extensión.
Revisa el tamaño de visualización previsto y después amplía textos y bordes. Observa degradados, logotipos y zonas transparentes. Un archivo algo más pequeño no es mejor si una etiqueta deja de leerse.
Referencias: MDN — Image File Type and Format Guide
Ejemplo: un logotipo sobre una tarjeta de color
Un logotipo transparente mide 1200 × 800 píxeles y se mostrará con 300 píxeles de ancho. Prueba una versión de 600 × 400 para ofrecer el doble de las dimensiones de visualización donde resulte adecuado, manteniendo un formato con transparencia.
Colócalo sobre fondos claros y oscuros. Un rectángulo blanco o un halo en los bordes indica que debes revisar el fondo y la conversión. Compara claridad y tamaño, sin suponer un ahorro fijo para todas las imágenes.